El 13 de diciembre de 1828, Juan Lavalle asesinó a Manuel Dorrego.
Lavalle fue proclamado gobernador de Buenos Aires y dió así el primer paso de una historia de interrupciones democráticas que se sucedieron con un denominador común durante casi 200 años: sectores privilegiados recuperando el poder circunstancialmente en manos de las mayorías humildes.
Lo que sigue pertenece a la editorial del pasado 13 de diciembre de 2011 dada en el programa Boca de URNA por su conductor, Indalecio González Bergez.
Click aquí